Carta de motivación- Ejercicio 1 para iniciar el autoconocimiento

“Tu mirada se aclarará sólo cuando puedas ver dentro de tu corazón. Aquel que mira hacia afuera, sueña; aquel que mira hacia adentro, despierta”.

 Carl Jung

¿Alguna vez has practicado escribir un diario de pensamientos e ideas que tienes sobre ti? ¿O has realizado alguna carta de motivación donde describías tus talentos, aptitudes y deseos para conseguir algo a cambio?

Para comenzar un proceso de autoconocimiento hay que empezar reconociendo quienes somos a día de hoy. Tal cual nos vemos y quien creemos ser. Implica el acto de mirar donde se está siendo honestos, sin endulzar, sin tapar, sin inventar, sin mentirnos. Una manera práctica y según la Neurociencia muy eficaz para recordar y atraer a nuestro foco de atención las cosas importantes es escribiendo. Además, existen estudios como el realizado por psicólogos de la UCLA donde se confirma también efectos terapéuticos en el cerebro al poner nuestras emociones en palabras.

En este artículo te quiero invitar a plasmar la emoción que conlleva la reflexión de mirar hacia adentro. En este ejercicio: Mi carta de motivación, al escribir soltamos lo que tenemos, y abrimos los ojos para verlo. Ahí observaremos el que creemos ser en tiempo presente y la incertidumbre junto a las posibilidades que ofrece el mañana.

Te invito a que te quedes a leer como elaboré Mi carta de motivación y tomes de ahí si te sirve algunas ideas. Además, de conocer los beneficios que te traerá el escribir la tuya. Crear tu propia carta de motivación será la primera acción en tu proceso de descubrimiento y reencuentro con tu ser interior. Al escribir darás enfoque a todos los pensamientos, creencias, intereses, talentos, capacidades, emociones, necesidades, deseos, tormentas que vives diariamente, pero por el correr de las actividades diarias les dejas de dar prioridad. Cuando escribas, aunque sientas el deseo de corregir en cada momento, espera hasta terminar tu carta. Una vez terminada, vuélvela a leer, cuantas veces te sea necesario. Veras las tomas de conciencia que suceden después de ello! 

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La primera tarea antes de iniciar la maestría se me pidió escribir sobre quien era, como llegaba, cuales eran mis expectativas y una imagen que representará el cambio que estaba por vivir.

Para todo aquel que se identifique como una persona perfeccionista, practica y racional entenderá que no era la tarea con la que me estaba esperando en una maestría, aún esta se tratara de Coaching y Liderazgo. Pensaba en conceptos, gráficas, hechos, ensayos, pero no en describirme, describir mi vida, y mis expectativas no solo de la maestría, pero de mi vida futura.

Ya desde aquí mi juicio me decía ¿en qué te has metido? ¿Y esto para dónde va? Me resultaba totalmente extraño hablar de lo que existía en mi interior. Y más aún preguntarme cómo veía mi futuro y compartir mi historia con los demás. ¿Porqué me ponía nerviosa hablar de mí?, ¿porqué me sentía comprometida con mis querencias y expresarlas en voz alta? Después de darle vueltas y vueltas al asunto, y de ver docenas de imágenes en internet decidí mejor empezar a escribir.

Por un momento parecía que estaba bloqueada, que no tenía nada que decir. Pero una vez que empece por la primera pregunta deje fluir mis pensamientos y sentimientos. Escribí con tal rapidez y con tanto contenido que parecía que tuviera mucho que contar, como si se lo relatara algún amigo al que no había visto en mucho tiempo.

La pregunta, ¿quién soy? sacó a relucir los roles que vivo hoy en día, mi personalidad, lo que me caracteriza, lo que me molesta, lo que me motiva.

Abajo un extracto de lo que compartí:

Hola soy Edith. Hija, hermana, esposa, madre, y migrante son algunos de mis roles a día de hoy. Nací en la frontera más fabulosa y generosa de México. Según algunos artículos me incluyen en la generación “X” con características de trabajar y producir como prioridad, independiente, adaptable a los cambios y comprometida con sus relaciones interpersonales. En otras me cuentan como parte de la generación “Y” donde se me cataloga como flexible, emprendedora, individualista, quien valora la motivación y la integración social y rechaza las imposiciones absurdas generándome las ganas de cambiar el mundo. Para mi suerte o desventura resuenan las características de ambas generaciones en mi forma de ser. Esto me lleva a tener unas expectativas muchas veces abrumadoras sobre cómo vivo mi vida, decisiones e indecisiones, que puedo hacer para mejorar y que tengo para dar a los demás. Me considero una persona empática, respetuosa, con un interés genuino de aprender todos los días. Valoro mi familia y me entrego al bienestar de ella. Trabajo en ser consciente de mis debilidades y ser motivadora de mi misma y de los demás a mi alrededor. Mas siempre existe la pregunta ¿qué más puedo hacer? o ¿qué pude hacer mejor? Siempre crítica.

La segunda pregunta incitaba a la reflexión. ¿Qué he vivido y me ha llevado a un proceso de Coaching y Liderazgo Personal? ¿Qué llevaba en mi mochila personal al llegar a un proceso de autoconocimiento?

Ahí hablé de mis miedos, de las decisiones que tomé y las que no por inseguridad y apego, pero también describí los deseos e ilusión de un futuro distinto.

Cómo vengo yo hoy a este curso es con muchas ganas de aprender y practicar lo aprendido. Viajar desde mi actual residencia es ya para mí salir de mi zona de confort y tomar ese primer paso a lo que llevo años queriendo hacer y que, por indecisión e inseguridades no me había atrevido a dar. Tengo mucha ilusión de redireccionar mi vida profesional y crear una nueva carrera en base a los conocimientos que voy a conseguir en este curso. Me hace ilusión ponerme a prueba, redescubrir mi identidad y autonomía que ha estado un tanto perdida en los últimos años por mi estatus de migrante y madre en un país con un idioma que aún no domino. Por decisión propia deje de opinar, aprendí a escuchar y muchas veces he dado mi voz a alguien más. Me hace ilusión lo que yo puedo aportar al aprendizaje grupal con mi experiencia profesional y personal.

La tercera y última pregunta invitaba a cuestionarme la importancia que tenia para mi iniciar un proceso de autoconocimiento. ¿Cuáles eran las motivaciones y las expectativas?  y por lo tanto implícitamente describir el compromiso a lo que deseaba lograr.

Realizar este master lo veo como el medio de transición y evolución personal y profesional idóneo para mi presente y a dónde me quiero dirigir. De primera me permitirá retomar la confianza en mí comunicación y expresión verbal y corporal al desenvolverme en mi lengua materna. De segunda, ampliara mi campo de trabajo y por lo tanto de impacto de una corporación a un mundo mayor de posibilidades. Y tercero, me dará las herramientas y estrategias que deseo vivir para una vida más plena, consciente y en conexión ya sea en el ámbito familiar, social o profesional.

Pasaron las horas escribiendo sin que me diera cuenta. Una vez contestadas las tres preguntas pude visualizar lo que quería expresar con imágenes. Las siguientes ilustraciones del juego de mesa Dixit vinieron a redondear el mensaje que quería me acompañara en mi camino del autoconocimiento. Las imágenes me representaban como un viajero, con un camino por recorrer sola pero acompañada de mis sueños, de mis inquietudes, de mis pensamientos limitantes, de vivencias y de mis seres queridos. Una mujer emprendiendo un camino incierto, pero sembrando semillas con el aprendizaje adquirido.

Ilustración «Dixit» de Marie Cardouat

Puedo decir que las imágenes crearon una automática visualización del compromiso que decidí tomar con abrazar el autoconocimiento. Desde entonces se quedaron en mi memoria y me hacen recordar de forma rápida mi compromiso a la acción.

El aprendizaje que yo tuve y que les quiero compartir con este simple ejercicio es que poner por escrito lo que tantas veces dio vueltas en mi cabeza fue un momento de plena claridad. Vi coherencia y posibilidad entre mis palabras. Pude observar la total honestidad de mis emociones: lo que me quiebra y lo que me ilusiona. Me di cuenta una vez más, que el universo escucha y silenciosamente mis decisiones me habían llevado por el camino que desde tiempo atrás quería transitar. Fue la manera ideal que puse a la vista mi responsabilidad con mi pasado, con mi presente, con mi futuro y con su constante impacto con el exterior.

Y tú, ¿has escrito alguna carta de motivación con la intención que te conozcan a través de ella? ¿Te animas a escribir la tuya? ¿Que escribiste que te tomo por sorpresa? ¿Te atreves a compartir esa carta? ¿Te has preguntado cómo o donde te ves de aquí a seis meses, a un año, a cinco? ¿Qué imagen lo representaría? ¿Qué ves, zona de confort o ámbito para la expansión?

Aquí tienes una lectora en caso que te decidas compartirla!

Gracias por leerme.

Edith

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